Cómo eliminar “los neuromitos” en la formación de profesores de colegio.
“Los neuromitos” son mitos sobre
el cerebro, y sobre como este aprende y funciona. Según Carlos Rosas (Especialista
en Neurofisiología, Académico de la Universidad de Santiago de Chile) los
neuromitos “son creencias sin fundamento sólido. Más bien correspondientes a
una pseudociencia, en la que algunos docentes basan sus prácticas pedagógicas”.
Por lo que, podemos deducir que: “los
neuromitos”, son creencias falsas, que no tienen evidencia científica, y que
son dados por hecho por muchas personas, por falta de conocimiento sobre el
cerebro.
Hoy en día la educación se ve
afectada por una serie de “neuromitos“ que condicionan el aprendizaje y la
enseñanza en las escuelas, tanto públicas como privadas, y especialmente en
Latinoamérica. Se puede observar en ellas que, debido al bajo nivel de
formación de muchos docentes, y a la cultura que rige las realidades de los
países de la región, se han ido construyendo creencias falsas en torno a la
educación. Es decir, que, la manera en la que se enseña está muy condicionada
por creencias que ya fueron desmentidas y descartadas hace mucho tiempo por la
ciencia, y en las que muchos docentes, aún a día de hoy, basan sus técnicas
pedagógicas.
Esto, por supuesto,
es un problema enorme. Ya que, al utilizar estas estrategias formativas obsoletas
dentro de la educación, no se permite el desarrollo óptimo de los estudiantes,
y tampoco de la sociedad. Dentro de este marco, se puede observar claramente
que, los primeros en cambiar su manera de pensar y de trabajar, deben ser los
docentes. Debido a que estos son los que se encuentran inmersos en la enseñanza
fuera del hogar, y, por ende, es en ellos en los que recae la difícil labor y
responsabilidad de poder cambiar esta agobiante realidad en las escuelas.
Ante esta
inquietante, pero no irreversible situación dentro de la educación, es que, se
pueden sugerir estrategias que estén enfocadas en cambiar la manera en la que
los profesores de la región enseñan. Es decir, que, la formación del profesorado
debe cambiar radicalmente, para dar paso a una nueva manera de enseñanza en la
que estos “neuromitos” hayan desparecido de la educación de una vez por todas y
para siempre.
Por lo tanto,
una de las estrategias propuestas para alcanzar este propósito es la siguiente:
Cambiar la manera
de pensar de los docentes con respecto a estos “neuromitos” mediante el desafío
constante de sus habilidades, a través de competencias entre docentes.
La estrategia
La propuesta es
que los docentes compitan entre ellos, a través de desafíos que estén
relacionados con el área de la educación en la que se desempeñen. Y, que sean
juzgados en concursos, en los que los ganadores obtengan premios que involucren:
·
La obtención de mejores materiales y recursos
para el desarrollo de su profesión (mediante la dotación de mejores equipos
tecnológicos, mejores espacios de enseñanza, financiamiento para potenciar sus
proyectos,etc).
·
Oportunidades de becas de formación académica (dentro
y fuera de sus países de residencia. Tanto en cursos, diplomados, maestrías,
etc) con la condición de que estos regresen a compartir y aplicar el conocimiento
adquirido.
Un ejemplo de aplicación
de esta estrategia sería el siguiente:
ü
Realizar una competencia en la que los docentes
que dicten Artes, compitan con otros docentes que dicten Artes, los que enseñen
Física, con otros que enseñen Física, y así sucesivamente… llegando a
introducir a la competencia a todos los profesores de las diferentes
asignaturas que se dictan en las escuelas.
ü
El objetivo de la competencia es que estos realicen
estrategias de aprendizaje, en las que cambien sus metodologías de enseñanza,
dentro de las áreas en las que se desenvuelven. Basándose en la evidencia
científica y no en los “neuromitos”. Y así mejoren su formación como maestros y
se obtengan mejores resultados educativos.
ü
Dentro de las estrategias que vayan a
desarrollar, podrán trabajar asociándose con otros colegas de otras materias. Con
la finalidad de integrar los saberes de las mismas, y así poder brindar una
mejor educación y más integral. Sumándose a esto, la posibilidad de trabajar en
estas estrategias en colaboración con sus estudiantes.
ü
La competencia será entre todos los docentes de
escuelas y colegios fiscales y privados.
El que los maestros
desarrollen sus propias estrategias para el aprendizaje, a partir de la
evidencia científica y de la creatividad que ellos puedan tener (trabajando con
otros colegas y estudiantes), permitirá superar las barreras mentales generadas
por los “neuromitos”. Y, en consecuencia, favorecerá la optimización de su
formación y de las metodologías de enseñanza que empleen en su labor como
docentes.
Cabe recalcar,
que, para esto, será muy importante desarrollar en ellos la “autoeficacia”,
concepto que, según Bandura (quien lo introdujo en 1977) “influye en como la
gente siente piensa y actúa”. En donde, el pensamiento es aquél que regula
la motivación en la persona, así como su conducta.
Por lo que, en conclusión, la competencia entre docentes con las recompensas adecuadas, les permitirá a estos, el poder mejorar su desempeño como educadores. Los mantendrá en constante desafío, no solo con otros profesores, sino también, con ellos mismos. Y, en consecuencia, el nivel de su formación y performance aumentará exponencialmente. Permitiéndoles poder dejar atrás las metodologías de enseñanza basadas en los “neuromitos” que tanto daño les hacen a ellos, a sus educandos, y a la sociedad.
“Hemos olvidado que debemos prepararnos cada día”.
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